Hay dos formas de estar en el mundo.
Vivir como huérfana.
Actúas desde la falta. Necesitas ganarte el amor, probar que vales, cargar sola porque crees que nadie más va a sostenerte.
No nace contigo.
Se forma herida tras herida, hasta que se vuelve tu forma normal de estar en el mundo. Y dejas de sentir el peso.
Vivir como hija.
Identidad estable. Una regla de vida que sí puedes sostener. Un propósito con nombre. Dejas de cargar sola porque ya no tienes que ganarte lo que ya es tuyo.
Volver a Empezar es ir de la primera a la segunda.
Sesión a sesión, en vivo, conmigo.
